Suba su parcela y las del entorno, y salga con el cuadro de colindancias armado —Norte, Este, Sur, Oeste, con el colindante y los metros que comparten—, su croquis y los archivos para el CAD. Sin ir midiendo linderos uno por uno y anotando rumbos a mano.
Por qué esta lista hace falta. El reglamento no solo pide el cuadro en el plano: obliga a notificar a los colindantes la fecha de los trabajos de campo. Ese requisito aparece en diez actuaciones distintas — deslinde, subdivisión, refundición, saneamiento, actualización de mensuras, regularización parcelaria, urbanización parcelaria, plano definitivo, desafectación de dominio público y división para constitución de condominio.
Y para notificar a alguien hay que saber primero quién y por dónde. Esa parte —la de la geometría— es la que resuelve esta herramienta. Puede comprobar el requisito literal, con su cita, en Requisitos de depósito.
Toma el perímetro de su parcela y un archivo con las parcelas del entorno —la manzana, la capa catastral, lo que tenga— y devuelve el cuadro de colindancias: por cada colindante, el rumbo cardinal y los metros de lindero que comparten, en el orden en que se escribe en un plano. Con el croquis, y en DXF por capas, KML y CSV.
Compara el lindero de su parcela con el de cada vecina. Si los dos coinciden, la longitud compartida es la medida y se entrega como tal. Si no coinciden —que es lo normal entre levantamientos de épocas distintas— entra la holgura: cuánto se admite que dos linderos no coincidan y sigan siendo el mismo. Con 1 cm casi ninguna parcela colinda con nadie; con 1 m se colinda con media manzana. Por eso está a la vista, se puede cambiar viendo el efecto al momento, y el cuadro dice siempre con qué holgura se calculó.
El rumbo se asigna tramo a tramo, no a la vecina entera: la que dobla la esquina sale en dos renglones, al Sur y al Oeste, que es como se escribe en un plano.
Así sale el cuadro. Este es el de una parcela de 100 × 80 m con tres vecinos, tal como lo entrega la herramienta:
| Rumbo | Colindante | Longitud (m) | Medida |
|---|---|---|---|
| Norte | Parcela 305 | 100.00 | medida |
| Este | Parcela 41 | 80.00 | medida |
| Oeste | Camino real | 80.28 | estimada |
La última columna es la que no se encuentra en otro sitio. «Medida» significa que los dos linderos coinciden exactamente y esa es la longitud. «Estimada» significa que no coinciden, que la longitud salió de la holgura y que puede variar hasta una holgura por cada extremo. Un cuadro de colindancias se firma: la diferencia entre medir y estimar tiene que estar escrita, no supuesta.
Tres casos que se confunden, y aquí no.
Y unos centímetros de solape no son un conflicto. Un
camino digitalizado 4 cm dentro de su parcela a lo largo
de 80 m de frente suma 3.2 m², y sigue siendo la misma imprecisión que
la holgura admite. Por eso el solape se mide por su ancho
y no solo por su área: con el área a secas, ese vecino desaparecía del
cuadro.
La primera carga puede tardar unos segundos mientras la herramienta arranca.
Es el límite importante. La herramienta pone al colindante el nombre que traiga su polígono en el archivo. Quién es el titular, cuál es su designación catastral y a qué dirección se le notifica no está en la geometría, y hay que buscarlo donde consta. Lo que se resuelve aquí es la otra mitad: quiénes son y por dónde.
Dos levantamientos honestos del mismo lindero casi nunca coinciden. La holgura es cuánto se admite esa diferencia. Está a la vista, se cambia viendo el efecto al momento, y viaja dentro del resultado: el CSV la lleva escrita en su cabecera. Un cuadro que no dice cómo se sacó no se puede comprobar ni repetir.
Dos parcelas que comparten un solo vértice comparten cero metros de lindero. Contarlas añadiría un notificado que la norma no pide y un renglón falso en el cuadro. Por eso hay una longitud mínima —medio metro por defecto— que también se puede cambiar.
Dos parcelas montadas una sobre otra no comparten lindero: tienen un conflicto. Se enseña con su superficie, se dibuja en el croquis y nunca entra al cuadro, porque ahí inflaría las longitudes. Se distingue de la imprecisión corriente por el ancho de la zona montada, no solo por su área.
Parcela, vecinas, linderos compartidos y textos, cada cosa en su capa. En el plano las tres se dibujan con grosores distintos, y con todo junto lo primero que habría que hacer al abrirlo es volver a separarlo a mano — que es justo el trabajo que la herramienta viene a ahorrar.
Las longitudes se miden siempre en metros: un lindero medido en latitud y longitud no es una longitud. Un KML se proyecta solo. No cambia de datum: si su archivo viene en NAD27 / Lomas Quemadas, hay que transformarlo antes. Y los dos archivos deben venir en el mismo sistema — si no, no se tocarán, y la herramienta lo dice en vez de inventar vecinos.
Es una herramienta PRO: se entra con una cuenta de correo y contraseña, la misma para todas. La herramienta no ve su correo ni su contraseña y no crea ningún perfil, así que no puede relacionar una parcela con una persona. Lo que sube se procesa en memoria: no se almacena, no se envía a ningún tercero y desaparece al cerrar la página. Lo que usted envía viaja cifrado (HTTPS) y se procesa en la memoria del servidor: no se escribe en disco ni se copia a ninguna base de datos. Al terminar desaparece, y no queda nada que mirar después — tampoco para nosotros.